Imagen | Júbilo Haku

¿Qué cosas se pueden llegar a controlar a través de una aplicación móvil? Pues prácticamente todo. Gracias a los avances en el Internet de las Cosas, hoy en día podemos regular cualquier parte de nuestra casa a través los dispositivos móviles. Preguntas como “¿he apagado la luz?”, “¿he cerrado la ventana?” desaparecen del mapa con estas apps.

Por ejemplo, graduar la iluminación de las estancias y controlar su consumo. Mediante unos pulsadores conectados al smartphone se pueden apagar o encender las luces y modificar la intensidad luminosa. En este ámbito encontramos Loxone, una app gratuita que permite controlar en remoto las luces del hogar. Pero es más que eso: con un solo click Loxone hace posible también establecer ambientes de luz determinados, como por ejemplo “Cocina”, “Cena” o “Fiesta”.

Del mismo modo, es posible programar la temperatura de la vivienda. Una buena aplicación para este tipo de tareas es Tadoº. Esta app permite comprobar la temperatura de la casa en todo momento y cambiar su configuración desde el smartphone o tablet. Con unas características parecidas encontramos Momit Smart Thermostat, una app que permite graduar la temperatura y programar el termostato a distancia según los distintos tramos horarios.

Una de las cuestiones que más nos preocupa desde siempre es qué puede pasar en casa cuando estamos fuera, sobre todo en periodos largos. Gracias al Internet de las Cosas y la domótica, si el usuario ha de ausentarse de casa puede activar la función de alarma de su vivienda. En caso de que los sensores instalados detecten una intrusión, se enviará al momento una alerta al dispositivo móvil. Además, también se puede programar una presencia simulada, es decir, que parezca que la vivienda se encuentra habitada encendiendo o apagando luces y subiendo o bajando persianas automáticamente. Los usuarios tienen a su disposición apps como PresenceHome Security Alarm, que ofrecen servicios de vigilancia y alerta.

Pero la seguridad no pasa solo por las intrusiones no deseadas, ya que veces pueden producirse accidentes por fallos eléctricos o hidráulicos. Mediante diversos detectores de humo, sondas de agua y sensores eléctricos sincronizados con estas apps se crea un sistema de control y alerta. En caso de que se produzca algún fallo, se envía un mensaje al móvil personal. Una de las apps con las que contar para ello es Nexho. Esta aplicación pone a disposición del usuario diferentes menús que permiten gestionar los equipos eléctricos genéricos. TaHoma Home Control es otra opción para controlar la seguridad del hogar desde cualquier sitio: puertas de garaje, tragaluces, puertas de entrada y otros sistemas estarán bajo control para la tranquilidad del usuario.

Incluso tareas cotidianas como el riego del jardín se pueden llevar a cabo de forma automática a través de aplicaciones. Ya no es necesario pedir a una vecina que riegue las plantas durante las vacaciones. Gracias a la domótica, a través de un programador meteorológico se puede cuidar el jardín. En este sentido hallamos Parrot Flower Power, una app basada en un sistema de alarmas que establece el usuario para las diferentes tareas de jardinería y que proporciona información sobre el estado de las plantas. Todo esto a través de un sensor de la marca Parrot que se clava en el suelo de la maceta o huerto, conectado al smartphone a través de Bluetooth.

No sólo las plantas, sino también las mascotas estarán perfectamente cuidadas aunque sus amos no estén en casa. Es el caso de Pintofeed, una app que permite alimentar a perros y gatos a través del teléfono móvil- sólo hay que dar la orden y un alimentador equipado con software le servirá su comida. Los ingredientes, la cantidad de las porciones y los horarios de comida podrán ser controlados absolutamente desde el dispositivo móvil.

Existen también aplicaciones con usos más generales, como See-home Air Beam, que permiten visualizar con audio el interior de la vivienda, y ofrecen la posibilidad de controlar las instalaciones domóticas. Lo que todas estas apps tienen en común es que mediante un sistema de sensores conectados y nuestro dispositivo móvil, podemos estar en contacto con nuestra casa desde cualquier lugar.

La conclusión es que ya es posible que la vivienda esté conectada en todo momento con el usuario, de forma que éste pueda interactuar con el sistema de la casa. Desde cualquier ubicación el usuario podrá despreocuparse de todas las tareas cotidianas y ganará en tranquilidad y bienestar.