18/9/2013, María González | Educación, Smart cities

La clase del futuro

La clase del futuro | Mobile World Capital

Imagen | Open Colleges

La gran mayoría de los que nos leéis por aquí os sentiréis identificados con esta situación, ahora o en vuestros años mozos: preparar la mochila para ir a clase, cargar un montón de libros en ella y, una vez en el colegio, atender a lo que el profesor de turno exponía en la tradicional pizarra con tiza blanca. Sin embargo, y como estamos viendo estos días en nuestro especial dedicado a la educación, esto ya está evolucionando y, no sólo eso, sino que también se avecinan cambios importantes para un futuro no lejano.

Sabemos cómo es la educación en 2013, pero ¿podemos imaginarnos cómo serán las clases en 2020? Fabricantes, personalidades y expertos en educación han opinado al respecto y sus teorías son muy interesantes. Repasamos algunas, así como dos iniciativas con propuestas innovadoras sobre ello.

Lo que dicen los expertos

David Vogh es profesor en la Universidad de British Columbia pero también un pionero a la hora de plantear sus propias clases. Para él, la filosofía BYOD (”bring your own device” o ”trae tu propio dispositivo”) que ya implementan algunas empresas, también comenzará a cobrar sentido en el ámbito educativo. Precisamente en esta Universidad, un grupo de investigadores ha desarrollado una herramienta de vídeo que permite a los alumnos tomar las clases a distancia, preparar cada uno un tema e intercambiar información (ya bien sea en vídeo, en texto u otros formatos) para potenciar el aprendizaje colaborativo.

Para Bill Gates, creador de Microsoft, las clases digitales tienen mucho que aportar al alumno frente a las clases masificadas y presenciales que se ofrecen actualmente. De esta forma, puede recurrirse a verdaderos expertos en las asignaturas impartidas y ofrecer directamente sus materiales sin necesidad de hacer grandes inversiones. Gates ya ha defendido en más de una ocasión la educación personalizada para cada alumno y cómo las nuevas tecnologías pueden aportar soluciones baratas y sencillas en el ámbito educativo. Y no es sólo palabrería: Bill Gates ha invertido 100 millones de dólares en inBloom, una startup que se dedica precisamente a esto.

Recientemente, más de 600 profesores estadounidenses se reunieron en una conferencia titulada Teaching & Learning in a Digital World, que precisamente exploraba cómo sería el día a día en una clase en 2018. Ruben R. Puentedura, uno de los ponentes, proponía un cambio importante en la forma en la que las clases se estructuran actualmente y con las nuevas tecnologías como herramientas de apoyo y creación. Además, aparece el concepto de ”Running before walking”, que permite a los alumnos ver contenidos avanzados para su edad pero que a la vez les ayuda a poner en perspectiva todo lo que están aprendiendo.

¿Presencial o no presencial?, los expertos no se ponen de acuerdo

Uno de los grandes debates que ha aparecido recientemente con el auge del e-learning e iniciativas como los MOOCs (cursos online masivos a distancia) es si el aprendizaje debe ser presencial o, por el contrario, puede realizarse a distancia. Para Clifford Orwin, profesor de la Universidad de Toronto, está claro: ”Mi teoría de la educación es simple: tienes que estar aquí.” Su punto de vista lo comparten muchos docentes, argumentando que la dinámica de estudio no se puede “transmitir electrónicamente” y que además se perdería la interacción alumno-profesor y también entre los propios alumnos.

Sin embargo, son muchos los expertos que opinan que sí hay sitio para un modelo mixto. En la propia Universidad de Toronto y en otras escuelas de primaria de la ciudad las clases de teoría que ofrecen los profesores se graban y se ofrecen a través de la web de la institución. De esta forma, los estudiantes pueden consumir estos contenidos “unidireccionales” a cualquier hora y desde cualquier lugar, mientras que el tiempo que pasan en el campus se aprovecha para otras actividades prácticas o en grupo.

Sin embargo, la enseñanza no presencial a través de Internet también tiene otro tipo de ventajas. Imagínate, por ejemplo, visualizando una clase junto a alumnos de todo el mundo y poder ir compartiendo anotaciones e impresiones con ellos. La tecnología, como decíamos antes, ya está disponible, pero ahora falta ponerlo en práctica. ¿Veremos este tipo de formación en 2020, sólo a través de Internet y de manera globalizada? Es difícil de predecir, pero lo cierto es que actualmente existen muchos modelos de enseñanza presencial y a distancia que combinan, con éxito, ambas metodologías.

Gamedesk, un proyecto a seguir

Gamedesk es una iniciativa sin ánimo de lucro que surgió en 2009 en pleno corazón de Estados Unidos como respuesta a los problemas que, según reflejan las estadísticas, los alumnos del país tienen con las asignaturas de matemáticas y ciencias. ¿Su propuesta? Construir juegos y otros materiales interactivos, divertidos para los niños pero también con un fundamento educativo detrás que les permita adquirir los conocimientos necesarios de manera práctica.

¿Ejemplos? Muchos. Con Aero, por ejemplo, los alumnos pueden aprender sobre aerodinámica haciendo volar a una gaviota desde sus iPads o directamente en las consolas. ¿La fotosíntesis? Puede aprenderse a través de esta app con minijuegos que harán que el estudiante aprenda todos los detalles sobre este proceso. Y así con una gran variedad de proyectos que actualmente tienen en desarrollo.

A día de hoy es imposible predecir cómo será la educación del año 2020 pero todos los expertos parecen coincidir en la importancia que tendrán las nuevas tecnologías. Lejos queda la época en la que los alumnos disfrutaban de una hora de informática, y gracias, en la anticuada sala de ordenadores del colegio. Ahora parece alumnos y tecnología serán inseparables durante el proceso educativo, ampliando la posibilidad de acceso a recursos y ofreciendo nuevas oportunidades a los estudiantes.

mSchools es una iniciativa conjunta de Mobile World Capital Barcelona y GSMA destinada a formar a los alumnos de secundaria en la creación y uso de soluciones móviles. Este programa tiene como objetivo reducir las tasas de abandono escolar, mejorar el rendimiento de los alumnos y preparar a los estudiantes para las necesidades que impone el mundo digital.

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