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07.07.2015

La realidad virtual pretende revolucionar la medicina

Imagen | Medelita

La realidad virtual ha abierto un amplio abanico de posibilidades que van mucho más allá de las nuevas formas de disfrutar los videojuegos. Gracias a esta tecnología, que en muchos casos se apoya en los dispositivos móviles y que permite sentir y experimentar mundos virtuales, la medicina podría vivir una verdadera revolución.

La mHealth y sus inversores ya la han recibido con los brazos abiertos. Sin ir más lejos, Psious, que ofrece tratamientos psicológicos a través de la realidad virtual, ha recibido recientemente una ronda de financiación de más de 1 millón de dólares (más de 900.000 euros).

Las técnicas utilizadas por esta empresa nacida en Barcelona, antiguamente llamada Phobius y sobre la que ya hablamos en esta publicación, permiten tratar ciertas fobias afrontándolas directamente por medio de un smartphone utilizado a modo de gafas de realidad virtual que recrean las situaciones que temen los pacientes.

Esta es solo una de las posibles aplicaciones de la realidad virtual en la medicina.

Tratamientos contra el dolor, autismo y operaciones

Esta tecnología también ayuda precisamente a lo contrario: permite que algunos pacientes olviden los fuertes dolores que padecen a través del entretenimiento. Es el caso de un videojuego de realidad aumentada desarrollado por la Universidad de Washington que consiste en lanzar bolas de nieve a pingüinos, o el creado por la startup estadounidense DeepStream VR.

La realidad virtual también permite entrenar de la forma más real posible -y con no muchos recursos- las habilidades sociales de personas con autismo que, gracias a este tipo de dispositivos, podrían preparar ciertas situaciones, tales como entrevistas de trabajo o citas a ciegas.

Además, los médicos también pueden ya beneficiarse de las ventajas de la realidad virtual, ya que es posible llevar a cabo el entrenamiento quirúrgico con dispositivos basados en esta tecnología, como sucede en la Universidad de Stanford.

Así, las posibles aplicaciones de la realidad virtual en un entorno hospitalario son tantas que el desarrollo de dispositivos especializados (más allá de las famosas Oculus Rift) y de aplicaciones enfocadas al mundo de la salud comienza ya a tener un peso relevante en el sector. Lo mejor de todo es que parece que esta particular carrera no ha hecho más que empezar.