¿Somos escépticos sobre el uso de tablets en los colegios?

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El uso de las tablets dentro de las aulas escolares recibe un gran impulso desde diversos frentes. Los gobiernos nacionales realizan compras de cientos de miles de ellas para distribuirlas entre escuelas públicas. Un caso es México, que distribuyó recientemente 700.000 tablets a 665.000 estudiantes y 45.000 profesores de primaria a un costo de 110 millones de dólares, dentro de su Programa de Inclusión y Alfabetización Digital. Los gobiernos regionales realizan esfuerzos similares, como en el caso de Andalucía, España, donde compraron para el curso escolar 2014-15 más de 27 mil tablets para los alumnos de 6º de Primaria de escuelas públicas.

En otro frente, la Plataforma Proyecta, de las fundaciones españolas Amancio Ortega y Santiago Rey, busca “facilitarle a los profesores recursos que faciliten su labor diaria en el aula” con el uso de las tecnologías de información. En su página web, esta iniciativa explica la utilidad del uso de la tablet en la educación primaria.

En EE.UU., donde la educación es más descentralizada, los distritos escolares apuestan fuerte por este dispositivo. Según un artículo del periódico The Washington Post, se calcula que durante 2014 las escuelas habrán adquirido 3.5 millones de tablets, y se describe con cierto detalle el impacto que genera entre los estudiantes, pero también los retos que genera entre un modelo educativo que busca actualizarse.

¿Somos escépticos sobre el uso de tablets en los colegios?

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Los estudiantes quieren tablets

Es de suponer que estos y otros muchos esfuerzos de incorporación de dispositivos móviles a la vida escolar de los niños se basan no solamente en el deseo de gobiernos, fundaciones, profesores o escuelas, sino también en el protagonista de la historia: el estudiante. Así como de otro actor importante, los padres. Pero, ¿Qué es lo que realmente quieren los niños?

Para dar respuesta a este interrogante, la empresa educativa Pearson reveló los resultados de un estudio aplicado en EE.UU. a estudiantes de primaria, secundaria y preparatoria sobre el uso de dispositivos móviles en la escuela, entre ellos la tablet.

De entrada tenemos que la mayoría de los estudiantes (71% primaria, 67% secundaria y 56% preparatoria) quieren usar sus dispositivos móviles en las clases con mayor frecuencia a la actual. Sobre el uso de tablet, los resultados son los siguientes:
– El 66% de estudiantes de primaria afirmó que usan con regularidad la tablet, un incremento de 56% respecto al año anterior (2013). Dicha cifra incluso sobrepasa al uso de ordenadores portátiles (65%).
– Entre los estudiantes de secundaria el 58% reportó el uso de tablet, siendo esta cifra un 43% mayor a la del año anterior.
– El uso de la tablet es menos popular entre los estudiantes de preparatoria pues apenas el 42% reportó que las usa con frecuencia. De todas maneras esta cifra es mayor en 33% al año anterior. Los de preparatoria prefieren usar el smartphone (75%).

El estudio aporta otros datos interesantes como que el 90% de los estudiantes concuerdan que la tablet cambiará la forma en que los estudiantes aprenderán en el futuro. El 89% dice que la tablet hace al aprendizaje más divertido, el 81% señalan que les deja aprender de una manera que es mejor para ellos y el 79% que les permite tener mejor desempeño en la clase. El tamaño de la tablet también importa, pues son los alumnos de primaria quienes usan una tablet de menor dimensión (ver siguiente gráfico).

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Los padres también apoyan el uso de tablets en escuelas

Se dice que la adopción de buenos hábitos y costumbres comienza en el hogar, con los padres. Pues bien, este principio también aplica en el caso del uso de dispositivos móviles. El estudio Living and Learning with Mobile Devices realizado también en EE.UU. se adentra en la relación padres-hijos-dispositivos móviles. Entre los resultados del estudio se ubica el hecho que la actitud de los padres varía de acuerdo a la edad y sexo del hijo(a) aunque una mayoría considera que estos dispositivos representan una oportunidad para aprender más.

Una de las conclusiones del estudio, y que también incluye recomendaciones para profesores y desarrolladores, es que entre los padres existe un gran deseo de que los dispositivos móviles sean considerados en mayor medida dentro de los procesos educativos.

Pero una cosa es el deseo y otra la realidad. En muchos países el ingreso familiar es bajo como para adquirir una tablet y los sistemas educativos apenas pueden con los gastos de mantenimiento de la infraestructura escolar. Pero aun así, lo cierto es que, poco a poco, pero de manera sostenida, este tipo de dispositivo influye cada día más en el desarrollo de los estudiantes. Puesto en comparación, el elevado precio de los libros de texto que hay que comprar cada año, y de forma similar a cómo el ebook le come el terreno al libro en papel, ¿tardaremos aún muchos años en adoptar las tablets en clase?

mSchools es un programa educativo pionero destinado a que los estudiantes de secundaria de Cataluña trabajen en el aula con tecnología móvil a través de la creación y uso de soluciones móviles. Impulsado por Mobile World Capital Barcelona con la colaboración de Generalitat de Catalunya, Ayuntamiento de Barcelona y GSMA, mSchools tiene como objetivo mejorar el rendimiento académico de los alumnos y reducir las tasas de abandono escolar. El programa plantea un desarrollo curricular completo vinculado a la tecnología móvil y a sus aplicaciones en el entorno social y económico.

Mobile World Capital Barcelona es una fundación destinada a convertir la ciudad en un centro de referencia de las tecnologías móviles. Un lugar donde personas, empresas e instituciones trabajen de forma conjunta para aprovechar el potencial de las tecnologías móviles como un elemento para transformar la vida cotidiana y crear nuevas oportunidades de negocio. MWCB, a través de sus programas e iniciativas, es también un motor de desarrollo e internacionalización del tejido empresarial.

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