En África, móvil y tablet son alternativas reales al libro de texto

Imagen | Afritorial

En los países más desarrollados vemos cómo se van estableciendo multitud de proyectos en los que se utilizan las tablets como un elemento de aprendizaje y, en gran medida, como un sustituto de los libros de texto en las llamadas “aulas sin papel”. Una de las principales críticas sobre esto es que las familias tienen que adquirir las tablets u ordenadores, por lo que supone un gasto que muchos no pueden afrontar. Sin embargo, la realidad en Africa puede sorprendernos, y es que en zonas supuestamente menos favorecidas es precisamente donde las aulas sin papel pueden tener más sentido.

Aunque tenemos la idea preconcebida de que los tablets son dispositivos caros, el precio de entrada no es tan alto y lo cierto es que pueden suponer un ahorro respecto al coste de los libros de texto tradicionales, puesto que una tablet dura muchos años y puede usar decenas o centenares de materiales diferentes. Así pues, no es de extrañar que ya sean varias las iniciativas que pretenden llevar la tecnología móvil a muchos colegios.

Tablets para las escuelas de África

En Sudáfrica, uno de los países con mejores perspectivas de la región, una familia media se gasta 1.800 rands en libros de texto cada año, casi 130 euros o 164 dólares americanos; una cantidad excesiva para unos salarios que en muchos casos están por debajo de los 4.000 euros anuales. Si contamos con que otros países de la zona tienen un poder adquisitivo entre los más bajos del mundo, se entiende rápidamente por qué el precio es una cuestión determinante y por qué estos dispositivo móviles se han planteado desde el principio como una alternativa.

Una tablet de gama baja cuesta en torno a 100 euros, y una de 10 pulgadas y más calidad se encuentra por algo menos de 200 euros, de modo que en sólo un curso escolar se podría rentabilizar una inversión que además sirve para mucho más que ir al colegio; es una ventana al mundo. Este hecho ha convencido al Gobierno de Costa de Marfil, que llegó a un acuerdo para poner hasta 5.000 tablets dedicadas esencialmente a la educación en las escuelas públicas. Los dispositivos serán diseñados por Qelasy un prometedor proyecto del emprendedor Thierry N’Doufou, y que podría llegar a más países.

Más allá del hardware: servicios

En África, móvil y tablet son alternativas reales al libro de texto

Imagen | One Laptop per Child

Además del ahorro que supone, la tecnología móvil en las escuelas tiene otras ventajas. Algunas de ellas las cita el mismísimo Banco Mundial: por ejemplo, una tablet puede alquilarse por un tiempo determinado, estableciendo un coste de suscripción durante la edad de escolarización; o se puede vender en un pack junto con otros servicios (acceso a Internet, paquetes de libros, etc.) con el fin de reducir el coste final. Por otro lado, una tablet permite acceder a diferentes contenidos en un mismo dispositivo e incluso introducir plataformas de e-learning. Con ella se puede aprender más allá del currículo del colegio, ¿alguien dijo idiomas, consulta de actualidad, intercambio cultural?

Precisamente en torno a este tipo de servicios se establece Kytabu, una startup keniana que permite alquilar libros desde tabletas de bajo coste durante periodos que van desde una hora hasta un año por un precio por debajo de 10 euros. Según indican en su web, los libros de texto digitales se guardan en el dispositivo de manera que no necesitemos conexión a Internet de forma permanente para acceder a ellos.

Como estos proyectos, en plena revolución digital, existen muchos proyectos que ayudan a llevar tecnología y educación a los lugares más desfavorecidos. Con suerte, en los próximos años veremos muchos más.

mSchools es un programa educativo pionero destinado a que los estudiantes de secundaria de Cataluña trabajen en el aula con tecnología móvil a través de la creación y uso de soluciones móviles. Impulsado por Mobile World Capital Barcelona con la colaboración de Generalitat de Catalunya, Ayuntamiento de Barcelona y GSMA, mSchools tiene como objetivo mejorar el rendimiento académico de los alumnos y reducir las tasas de abandono escolar. El programa plantea un desarrollo curricular completo vinculado a la tecnología móvil y a sus aplicaciones en el entorno social y económico.

Mobile World Capital Barcelona es una fundación destinada a convertir la ciudad en un centro de referencia de las tecnologías móviles. Un lugar donde personas, empresas e instituciones trabajen de forma conjunta para aprovechar el potencial de las tecnologías móviles como un elemento para transformar la vida cotidiana y crear nuevas oportunidades de negocio. MWCB, a través de sus programas e iniciativas, es también un motor de desarrollo e internacionalización del tejido empresarial.

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