Conocer los principales retos, perspectivas y problemáticas de la transferencia de tecnología entre el ámbito del conocimiento y la universidad a las startups y empresas han sido los ejes principales de la sesión de Mobile Talks celebrada el 5 de julio en la sede en Madrid de ISDI.

Con el tema “Tecnología aplicada para el emprendimiento corporativo”, seis expertos de diferentes ámbitos del campo de la transferencia tecnológica han reflexionado sobre las diferentes perspectivas en este ámbito, desde el punto de vista de la educación, la investigación y la creación de negocio, hasta los diferentes modelos existentes.

La sesión contó con la introducción de Óscar Sala, director de The Collider; Jordi Albó-Canals, investigador asociado la Fundación San Juan de Dios de Barcelona y de la Tufts University de Boston; Cristina Bescos, directora de EIT Health Spain; Javier Herrera, director de ventas en Tecnalia, Research & Innovation; Lynn Yap, experta en Innovación y Estrategia de Marca; Joan Peset, jefe del Departamento I+D en COMSA Corporación; y todos ellos moderados por el director y cofundador de ISDI, Nacho de Pinedo.

En el inicio de la sesión, el CEO de The Collider, Óscar Sala, puso en valor la oportunidad que representa la actividad que genera el MWC Barcelona en el ámbito de la transferencia tecnológica aplicada a la industria. Sala aseguró que existen grandes científicos en España y que en el país se producen cerca del 3% de los papers a nivel mundial. El directivo explicó que The Collider es un espacio que conecta el talento científico con el emprendedor para hacer nacer y hacer crecer empresas disruptivas, es decir: transformar conocimiento en un valor de mercado de alto valor añadido.

El investigador Jordi Albó-Canals reflexionó sobre las diferencias entre los dos ámbitos en los que trabaja, Estados Unidos y Europa, y subrayó que la reputación de los científicos y la confianza en generación de conocimientos es mucho más alta en Norteamérica. Mientras que en Europa existe un gran recelo entre las universidades y las empresas para trabajar en proyectos conjuntos.

Albó-Canals también se mostró partidario que las universidades cuenten con capital privado de financiación, algo que secundó Joan Peset, jefe del Departamento I+D en COMSA Corporación. Peset hizo hincapié en la incoherencia que supone que las universidades europeas exijan a sus alumnos que hagan prácticas en empresas cuando algunos profesores y catedráticos pueden permanecer en las universidades sin haber trabajado nunca realmente en una empresa.

La directora de EIT Health Spain, Cristina Bescos, puso de relieve el triángulo que supone la investigación, la educación y la creación de negocio, y aseguró que hay modelos que no funcionan porqué se basan prácticamente de forma exclusiva en la innovación o en el negocio, pero incluyen pocos elementos más de este triángulo. Bescos afirmó que uno de los grandes retos competitivos que tiene Europa con potencias como China o Estados Unidos es la especialización y el de la fragmentación. Además, se mostró partidaria de aunar fuerzas en Europa en este ámbito, no sólo a nivel de Estados, sino también en ámbitos de colaboración público-privada.

Javier Herrera, director de ventas en Tecnalia, Research & Innovation, explicó su experiencia en el ámbito de la investigación aplicada a ayudar al sector industrial en Euskadi y aseguró que se pueden aplicar modelos existentes en otros niveles y lugares de Europa. Herrera puso sobre la mesa uno de los grandes problemas que existen, que es el de que muchas empresas están muy alejadas de la digitalización, y la trasferencia tecnológica a menudo se encuentra también lejos de las necesidades de los sectores.

La experta en Innovación y Estrategia de Marca, Lynn Yap, ha trabajado en diferentes empresas de tres continentes, lo que le permite asegurar que el primer ingrediente básico que debe existir es que todas las relaciones en éste ámbito deben basarse en la confianza. Según Lynn, si no hay apertura no hay confianza entre los diferentes actores. Además, destacó la capacidad de tener un mismo nivel de conversación entre startups y empresas importantes, ya que sin ello no existen los recursos ni las decisiones empresariales para conseguir el éxito.

Por último, Joan Peset explicó como The Collider ayudó a que los proyectos que tenía su empresa llegaran a los mercados, ya que ellos por sí solos no eran capaces de hacerlo. Así, hizo evidente que uno de los problemas de la innovación en las grandes empresas son los procesos internos de las mismas y que el contacto con startups ha ayudado a modificar actitudes: ahora la estrategia de algunas empresas es permitir que parte de la innovación trabaje de manera autónoma y eso permite agilizar procesos.

A continuación, te dejamos el video íntegro de la sesión.